La meiosis II es la segunda división del proceso meiótico y presenta una organización semejante a la mitosis, debido a que en ambas divisiones se separan las cromátidas hermanas de cada cromosoma. Sin embargo, la diferencia fundamental radica en el número de cromosomas de las células que inician la división y en el contexto biológico en el que ocurre la separación. En los seres humanos, las células que comienzan la meiosis II son haploides y contienen 23 cromosomas, mientras que las células somáticas que experimentan mitosis normalmente son diploides y contienen 46 cromosomas. Esta diferencia se debe a que, durante la meiosis I, los cromosomas homólogos se separan y se distribuyen entre dos células, reduciendo a la mitad el número de conjuntos cromosómicos sin separar todavía las cromátidas hermanas. La organización de la meiosis II permite, por tanto, completar la formación de células haploides necesarias para la reproducción sexual.
La semejanza se explica porque ambos procesos utilizan el huso de división para distribuir las cromátidas hermanas hacia polos opuestos de la célula. Durante la metafase II, los 23 cromosomas de cada célula se alinean individualmente en la región ecuatorial, y los microtúbulos del huso se unen a los cinetocoros de las cromátidas hermanas desde polos opuestos. Posteriormente, durante la anafase II, se elimina la cohesión que mantiene unidas las cromátidas, lo que permite su separación y desplazamiento hacia extremos opuestos. Una vez concluida la división celular, cada célula resultante recibe una copia de cada cromosoma. Estos mecanismos son esencialmente equivalentes a los de la mitosis, aunque existen diferencias en su regulación molecular y en el contexto de la división.
¿Por qué hay 23 cromosomas en lugar de 46? La explicación se encuentra en la meiosis I, que precede a la meiosis II. En una célula germinal humana diploide, los 46 cromosomas están organizados en 23 pares de cromosomas homólogos, uno de origen materno y otro de origen paterno. Antes de comenzar la meiosis, cada cromosoma duplica su ácido desoxirribonucleico y queda constituido por dos cromátidas hermanas. Durante la anafase I, los cromosomas homólogos se separan, pero las cromátidas hermanas permanecen unidas. Por consiguiente, cada una de las dos células resultantes contiene 23 cromosomas duplicados, en lugar de 46 cromosomas individuales.
Es importante distinguir el número de cromosomas de la cantidad de ácido desoxirribonucleico. Al inicio de la meiosis II, cada célula humana posee 23 cromosomas, pero cada uno todavía contiene dos cromátidas hermanas. Por ello, aunque el número cromosómico ya es haploide, el contenido de ácido desoxirribonucleico todavía no se ha reducido al correspondiente a una célula haploide con cromosomas no duplicados. Además, entre la meiosis I y la meiosis II no ocurre una nueva fase de replicación del ácido desoxirribonucleico.
Cuando las cromátidas hermanas se separan durante la anafase II, cada una pasa a constituir un cromosoma independiente. Así, de los 23 cromosomas duplicados que contiene una célula al comenzar la meiosis II se obtienen dos conjuntos de 23 cromosomas, uno para cada célula hija. Cada célula resultante es haploide y contiene un solo conjunto cromosómico, pero sus cromosomas ya no están duplicados. Como las dos células procedentes de la meiosis I experimentan esta segunda división, el proceso completo produce cuatro células haploides.
La expresión «una cromátida de cada cromosoma» significa, por tanto, que cada célula hija recibe una de las dos cromátidas hermanas de cada uno de los 23 cromosomas presentes al inicio de la meiosis II. Sin embargo, no implica necesariamente que las dos cromátidas sean genéticamente idénticas en todos sus segmentos, porque durante la profase I puede producirse recombinación genética entre cromátidas no hermanas de cromosomas homólogos. Este intercambio genera nuevas combinaciones de variantes genéticas y contribuye a la diversidad de las células resultantes.
La meiosis II se parece a la mitosis porque separa cromátidas hermanas, pero comienza con células haploides que contienen 23 cromosomas duplicados, en lugar de células diploides con 46 cromosomas duplicados. Su función consiste en separar las cromátidas que permanecieron unidas durante la meiosis I y completar la formación de células haploides, sin realizar una nueva replicación del ácido desoxirribonucleico.

FUENTE Y BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
- – Alberts, B., Johnson, A., Lewis, J., Morgan, D., Raff, M., Roberts, K., & Walter, P. (2015). Molecular biology of the cell (6th ed.). Garland Science. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK26840/
- – Marston, A. L., & Amon, A. (2004). Meiosis: Cell-cycle controls shuffle and deal. Nature Reviews Molecular Cell Biology, 5, 983–997. https://doi.org/10.1038/nrm1526
- – Ohkura, H. (2015). Meiosis: An overview of key differences from mitosis. Cold Spring Harbor Perspectives in Biology, 7(5), Article a015859. https://doi.org/10.1101/cshperspect.a015859
- – Urry, L. A., Cain, M. L., Wasserman, S. A., Minorsky, P. V., & Reece, J. B. (2020). Campbell biology (12th ed.). Pearson.
- – Zickler, D., & Kleckner, N. (2015). Recombination, pairing, and synapsis of homologs during meiosis. Cold Spring Harbor Perspectives in Biology, 7(6), Article a016626. https://doi.org/10.1101/cshperspect.a016626

