La prometafase es una etapa de la mitosis caracterizada por la desintegración de la envoltura nuclear, la captura de los cromosomas por los microtúbulos del huso mitótico y el establecimiento progresivo de las conexiones necesarias para distribuir el material genético entre las dos células hijas. Estos acontecimientos están estrechamente coordinados, ya que la separación correcta de los cromosomas depende de que cada uno establezca uniones adecuadas con el aparato mitótico antes de que comience la segregación de las cromátidas hermanas.
Desintegración de la envoltura nuclear
Al inicio de la prometafase, la envoltura nuclear, que separa el contenido del núcleo del citoplasma, se desensambla en las células que presentan mitosis abierta. Este proceso comprende la desorganización de las membranas nucleares, los complejos de los poros nucleares y la lámina nuclear, una estructura proteica que proporciona soporte mecánico a la envoltura. La desintegración se encuentra regulada por modificaciones bioquímicas de proteínas nucleares, especialmente su fosforilación, que favorece la pérdida de la organización estructural del núcleo.
La importancia de este acontecimiento radica en que permite que los microtúbulos del huso mitótico accedan físicamente a los cromosomas, que previamente se encontraban separados del citoplasma por la envoltura nuclear. Sin esta reorganización, el acceso directo de los microtúbulos citoplasmáticos a los cinetocoros estaría impedido en las células con mitosis abierta. Por tanto, la desintegración nuclear no constituye únicamente un cambio morfológico, sino una condición que facilita la interacción entre los cromosomas y la maquinaria responsable de su distribución.
Es importante precisar que los cromosomas no comienzan a dispersarse libremente por toda la célula como consecuencia necesaria de la desaparición de la envoltura. Lo que ocurre es que pierden la separación física impuesta por el núcleo y quedan expuestos a los microtúbulos del huso, cuyas interacciones mecánicas y moleculares contribuyen a capturarlos, desplazarlos y orientarlos. La trayectoria de cada cromosoma depende de su posición inicial y de las interacciones que establece con el huso mitótico en formación.
Captura de los cromosomas mediante los cinetocoros
Una vez que los cromosomas quedan accesibles, los microtúbulos del huso mitótico comienzan a establecer contacto con los cinetocoros, estructuras multiproteicas que se ensamblan sobre la región centromérica de cada cromosoma. El cinetocoro actúa como un punto de conexión molecular entre el cromosoma y los microtúbulos, permitiendo que las fuerzas generadas por el huso se transmitan al material genético y produzcan su desplazamiento.
La captura de los cromosomas se explica, en parte, mediante el mecanismo denominado búsqueda y captura. Los microtúbulos experimentan ciclos continuos de crecimiento y acortamiento, lo que les permite explorar el espacio celular hasta establecer contacto con los cinetocoros. Cuando se produce una interacción adecuada, las proteínas del cinetocoro favorecen la estabilización de la unión y permiten que el cromosoma quede asociado al huso. Este mecanismo facilita la formación progresiva de conexiones entre los cromosomas y los polos del aparato mitótico.
La unión entre los cinetocoros y los microtúbulos no se establece de manera instantánea ni necesariamente correcta en el primer intento. Durante la prometafase pueden aparecer conexiones inadecuadas, como aquellas en las que los cinetocoros de las cromátidas hermanas se unen al mismo polo del huso o en las que un cinetocoro establece conexiones con ambos polos. La célula dispone de mecanismos moleculares de detección y corrección que desestabilizan numerosas uniones incorrectas y favorecen la formación de conexiones apropiadas. Este control es fundamental porque los errores que persisten pueden ocasionar una distribución desigual de los cromosomas durante la división celular.
Movimiento y alineación de los cromosomas
A medida que se establecen las conexiones con los microtúbulos, los cromosomas experimentan desplazamientos que los conducen progresivamente hacia la región ecuatorial del huso mitótico. Este proceso se denomina congresión cromosómica y depende de la acción coordinada de las fuerzas ejercidas sobre los cinetocoros, de las proteínas motoras asociadas a los cromosomas y de las interacciones entre los brazos cromosómicos y los microtúbulos. No todos los cromosomas siguen exactamente la misma trayectoria, puesto que su movimiento depende, entre otros factores, de su posición cuando se desintegra la envoltura nuclear y del tipo de conexión que establecen inicialmente con el huso.
La alineación ecuatorial es importante porque organiza los cromosomas en una disposición que facilita su separación posterior. En condiciones normales, los cinetocoros de las cromátidas hermanas establecen conexiones con microtúbulos procedentes de polos opuestos, configuración denominada biorientación. Estas conexiones permiten generar fuerzas opuestas que contribuyen a estabilizar la unión entre los cinetocoros y los microtúbulos y favorecen la correcta orientación de los cromosomas antes de la anafase.
La célula también cuenta con un punto de control del ensamblaje del huso mitótico, que supervisa el estado de las conexiones entre los cinetocoros y los microtúbulos. Mientras persistan cinetocoros sin una unión adecuada, este sistema contribuye a retrasar el inicio de la anafase. De esta manera, la célula dispone de tiempo para completar las conexiones necesarias y reducir la probabilidad de que las cromátidas hermanas se distribuyan incorrectamente entre las células hijas.
La prometafase constituye una etapa esencial para la estabilidad del genoma. La desintegración de la envoltura nuclear permite el acceso de los microtúbulos a los cromosomas; los cinetocoros establecen las conexiones mecánicas y moleculares necesarias para su captura; y la corrección de las uniones y la congresión cromosómica preparan el material genético para su segregación. La coordinación de estos procesos permite que la mitosis avance hacia la metafase con los cromosomas correctamente conectados y orientados.

FUENTE Y BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
- Ferreira, L. T., & Maiato, H. (2021). Prometaphase. Seminars in Cell & Developmental Biology, 117, 52–61. https://doi.org/10.1016/j.semcdb.2021.06.004
- Güttinger, S., Laurell, E., & Kutay, U. (2009). Orchestrating nuclear envelope disassembly and reassembly during mitosis. Nature Reviews Molecular Cell Biology, 10, 178–191. https://doi.org/10.1038/nrm2641
- Heald, R., & Khodjakov, A. (2015). Thirty years of search and capture: The complex simplicity of mitotic spindle assembly. The Journal of Cell Biology, 211(6), 1103–1111. https://doi.org/10.1083/jcb.201510015
- Maiato, H., Gomes, A. M., Sousa, F., & Barisic, M. (2017). Mechanisms of chromosome congression during mitosis. Biology, 6(1), Article 13. https://doi.org/10.3390/biology6010013
- DeLuca, J. G. (2010). Kinetochore-microtubule dynamics and attachment stability. En J. J. Correia y H. W. Detrich (Eds.), Methods in Cell Biology (Vol. 97, pp. 53–79). Academic Press. https://doi.org/10.1016/S0091-679X(10)97004-0

